domingo, octubre 29, 2006


Hitler y el sillón Barcelona..::

Pocas cosas hicieron y harían por la humanidad el joven Adolf Hitler y sus secuaces en aquellos oscuro años ´30 y mucho menos después, entre ellas se cuenta el provocado exilio a Occidente de personalidades tales como, Albert Einstein, Walter Gropius, y quien nos ocupa, Ludwig Mies van der Rohe.
Mientras se despedía de sus amigos en la trastienda de un restaurante barato de los suburbios de Berlín, nunca pensó que cargaría con el peso de la fama años después.
Pero antes de partir dejaría una de las más influyentes obras de la arquitectura moderna.
Con 32 años en 1929 recibe el encargo del Pabellón Alemán para la exposición internacional de Barcelona, allí aparece por primera vez el sillón Barcelona..::

En sus propias palabras: “ estaba claro que sería un espacio representativo sin ningún objetivo específico no se expondría ningún objeto en él, pero teníamos que incluir mobiliario y no-solo piezas antiguas así surgieron los sillones Barcelona, diseñado para él. Los cojines estaban cubiertos en piel de cabritilla también había algunos taburetes, la verdad es que nunca se usaron, ni en la ceremonia inaugural”

Esta es la historia de este famoso sillón que encontramos en las más cotizadas oficinas del mundo, en casa centrales de los principales bancos en las city de Tokio, New York o Sao Paulo, mi amigo el Arq. Luca Di Carlo tiene uno en su estudio de la Mazzina en Verona, de caño y tela; en el hall de ingreso de la Royal British Architecture de Londres, en hierro cromado y cuero; y también mis amigos los diseñadores Carlos y Arturo de San Salvador de Jujuy tienen uno echo en tiento.
Un sillón que nació y nunca pensó soportaría la pesada carga de la fama, igual que su autor.
Siempre cuando los arquitectos debemos recurrir al detalle de calidad y calidez normalmente miramos a la vidriera de Independencia casi Corrientes allí habita hace un par de años un Barcelona, muchas veces los clientes huyen al escuchar el precio, es que, como un Versace, un Rolex o una Ferrari, el sillón de Mies no es para cualquiera, tiene el olor a historia y el perfume que distingue a una mujer en medio de un mercado un sábado al medio día.
El mismo día donde se puede leer la crónica de Salzano en la Voz sentado en un Barcelona y ver como la ciudad migra al otoño, ahora que lo pienso Salzano nunca habló de Mies, quizas no lo conoce, no tiene por que, un día de estos se lo presento…
Hitler ya es historia, malahistoria, Mies y el sillón son vanguardia..::


El Cuervo.-

A ver si estamos de a cuerdo en esto, hay tipos que llegan a este mundo entendiéndolo todo, andan por la vida de atajos en atajos y siempre llegan primero, a saber:
Hospital Italiano, Habitación 32, cama 1: Sra. Eglis Teresa C. de Kempes, tuvo un varoncito: nombre: Mario Alberto, destino: Matador y Goleador
Hospital Reyna Faviola Habitación 302, cama 2, Sra. Leonel Rita de Borges, otro varoncito: nombre: Jorge Luis, destino: Malevo y poeta
Hospital San Roque, habitación 45, cama 2 Sra. Filipa Domenech Ferres de Dalí un varón, nombre: Salvador, profesión Atrapador de almas y perro andaluz
Hospital de Clínicas. Habitación s/n, cama s/n Sra. Marie Charlotte de Jeanneret, otro varoncito, nombre: Charles Edouard Jeanneret, destino: Mago y Poeta, pero como no era muy bueno para escribir se comunicaba con dibujos, era Suizo de Suiza, y como todos los suizos lo primero que aprendió es hacer relojes, terminando el Ku-Ku de Carlos Paz estaba cuando su profesor –Charles L´Eplattenier- le puso la mano en el hombro y le chamuyo al oído, -pibe –le dijo- lo tuyo es la arquitectura- ese momento debió ser como cuando le dieron la 10 al Diego por primera vez, o cuando Pappo descubrió la viola, o como cuando Romeo vió a Julieta por primera vez, todos ellos sabían que jamás se separarían.-
Y así anduvo el joven arquitecto por el mundo, dibujando cuanta cosa veía en sus cuadernos de viaje, midiendo todas las razas, y todos los cubos, y todas las columnas y todos los vacíos, y todas las sombras.
En París se puso nombre artístico, “Le Corbusier” el cuervo le decían los muchachos del café, el único arquitecto con nombre artístico del mundo, y en los años que París era una fiesta, Heminway paseaba de la mano con Manray, y Picasso tomaba café con Flaubert en la plaza de Montmartre, atrás del Sacro Cuore. El cuervo ponía los pelos de punta a la Cátedra con su arquitectura revolucionaria y sus diseños, la Chaise Longe es de aquellos años, que diseñó junto a Charlotte Perriand, el Grand Confort, y otros muebles que diseño con tubo y cuero, ya había conocido a Peter Behrens, y por esos años andaba un amigo de este espacio –Marcel Breuer- experimentando con tubos y caños, para hacer muebles.
Le Corbu dijo: “la arquitectura es el juego de volúmenes bajos la luz y las sombras” y se convirtió él, en poeta, luego dijo “la vivienda debe ser una máquina para vivir” y se convirtió en hereje para muchos.
Todos bebieron, bebed y bebemos de el, nada nuevo y duradero bajo el sol apareció desde aquellos años a hoy, el cuervo sigue viendo desde el modulor, -sistema que creo y que cuando se lo explico a Albert Einstein en 1946, el genial físico diría: “el suyo es un lenguaje que hace difícil lo malo y fácil lo bueno”- desde el cielo donde todos los santos famosos se pelean para obtener sus servicios, se dice que hasta San Pedro te recibe sentado en una Tumbona n° B306 cuando te pregunta: sexo, edad, profesión, y si decís diseñador o arquitecto, el tipo te pregunta: a ver dígame de memoria los cinco postulados: 1 planta libre // 2 terraza jardín // 3 pilotis // 4 ventana en banda horizontal // 5 fachada libre. Y si los decís bien vas derechito al infierno donde todas las noches hay fiesta, sino, al paraíso que esta lleno de sillones clásicos aburridos y varios Luis XIV.


martes, octubre 03, 2006



En el nombre del Padre.-
-Eero Saarinem-


No era un niño más, no jugaba con el balero y las bolitas, el tipo creció bajo el tablero de su padre, ese era su refugio, allí armaba naves espaciales, edificios, las maquetas que no servían tomaban vida cuando el las pintaba y arreglaba.
El hijo de Loja Gesellius – escultora y diseñadora textil- y del afamado arquitecto finlandés Eliel Saarinem nació en Kirkkomuni [no intente buscarlo en el mapa] un 20 de agosto de 1910, su padre cumplía años el mismo día, sus dos tíos eran Arquitectos, ese niño ya tenía marcado su destino.-
Hiper-estimulado no recibía ningún elogio, sino cuando su rendimiento era extraordinario.
Eliel luchaba contra el orden establecido por las recreaciones de la Belle Epoque, el tipo dijo: Cada época, cada cultura ha encontrado la manera de generar un estilo expresivo propio, gracias a la sensibilidad de hallar su forma fundamental” años después Eero tomaría como propias estas palabras.
Eliel pensaba como casi todo el mundo por aquellos años, que la única manera de progresar estaba del otro lado del Atlántico, y se muda con su familia en 1923 a EEUU. Luego de recorrer varios estados la Academia de Canbrook sería el lugar para desarrollar sus ideas del movimiento moderno. Eero creció y se convirtió en Arquitecto, viajo a París donde dibujó todo lo que pudo, Italia, Egipto, Alemania y Suecia, participó de numerosos concurso en los que obtuvo no menos de seis segundos puestos, por lo que los muchachos del café lo cargaban con el apodo de Second Medal Saarinem, pero el tipo, firme los miraba de lado y tragaba saliva.-
En 1947, Eliel y Eero, padre e hijo presentaron por separado un concurso, del Jefferson National Expansión Memorial uno de los mas prestigiosos concursos de la posguerra, los 40.000 u$d de premio eran solo el vuelto de lo que significaba en reconocimiento para quien ganara el concurso, Semanas mas tarde Eliel recibe una carta en su estudio anunciando que había sido seleccionado como unos de los cinco finalistas para el concurso, en pleno festejo con familiares y amigos, llegó otro telegrama rectificando que el seleccionado era Eero el hijo del padre que se convirtió en ese momento en un verdadero arquitecto ante los ojos de su progenitor.-
Eliel murió en 1950, a la ceremonia asistió un amigo suyo, un tal Aalvar Alto al que ofrecieron dijera unas palabras: “fiel a pensamiento dejó constancia de su tiempo, fue el primer gran urbanista finlandés” dijo, pegó media vuelta y se perdió en la bruma.
Eero se hizo cargo del estudio junto a otros socios.
Conocidos son sus logros al trabar amistad con Charles Eames, - un amigo de esta sección – en concursos de mobiliarios, como el de muebles orgánicos del MOMA, la silla Conversation, es de esa época, la silla Womb que diseño para Knoll y asociados otro éxito , Hans Knoll se casó en 1944 con Florence Schust quien había conocido a Eero en Canbrook, Saarinem ya tenía en sus genes las formas orgánicas, la referencia romántica de la naturaleza impregnaba todo sus diseños, así también nació el sillón Tulip, icono de los ´60 y de la cultura pop, por el que recibió el Oscar de los diseñadores modernos, de él dijo. “Quería que la silla volviera a ser una forma única, estructura y asiento, hoy la gente no se sienta como en la era Victoriana, diseño especialmente para el sexo femenino” .-
La oficina de Eeero Sarinem & Asociados ya era una de las importante del Mundo, los numerosos encargo de General Motors contribuyeron, Saarinem era un hábil declarante y lo mejor que sabía hacer era relacionarse, su agenda era solo comparable a la de Maxuel Samart el superagente 86, lo granado de la sociedad, la elite arquitectónica, ejecutiva, política de EEUU estaban en sus páginas, su segunda mujer montó un centro de prensa para atender a los medios que solicitaban notas.-
El estudio quedaba cada día mas chico y decidieron mudarlo a Lucerna que contaba con 17 habitaciones y 650 m2 Eeero pensaba agregar 600 metros más, días antes de mudarse Eeero mostró síntomas enfermedad, el 1 de Setiembre, cinco días entes de la fecha estipulada para la mudanza muere en el Hospital Universitario de Ann Arbor, Michigan luego de dos horas de una operación a raíz de complicaciones causadas por un tumor cerebral.-
En 1962, Eero recibe de manera póstuma la Medalla de Honor del Instituto Estadounidense de Arquitectos, estos tipos, los encargados de los homenajes, siempre llegan tarde.


Charles Renee Mackintosh


Aturdido y abrumado por la duda.
-Charles Renne Mackintosh-

Como a Tanguito, cuando le preguntaban a Charles Rennie Mackintosh, “en que año vivis?, el tipo respondía: en el 3000 “
Se transformó en Arquitecto realizando salones de té para la Sra: Cranston, y se perdió definitivamente para la humanidad, realizando fondo blanco de cuanto vaso de whisky tenía cerca.-
Escoces, al final de los tiempos de la reina Victoria, cuando no se reconocía la profesión de Arquitecto, los ya viejos seguidores de una anciana reina, eran los verdaderos modernos, los que vieron los primeros automóviles, el gramófono, el teléfono, y la bombita eléctrica,
El pequeño, Mac, ocupaba el segundo lugar en la mesa familiar que compartía con diez hermanos, dibujaba, le gustaba dibujar y era el que les hacia los dibujos a los compañeros de escuela, a cambio de no ir al arco, en los partidos del barrio.-
Cuando regresó de un viaje por Italia que se había ganado como premio en un concurso de dibujo, junto a su amigo, Hebert Mac Nair, conocieron a las hermanas MacDonald, y se las llevaron en combo, nunca mas se separarían los cuatro socios, pero la luz era el joven Charles, que comenzaría su carrera de arquitecto construyendo muebles, mientras el Art Nouvo sonaba en todas las discos del viejo mundo, las primeras sillas eran severas, y rectas, oscuras, evitaban el barniz para poder resaltar lo nuevo.
Sin embargo entre los cuatro, no lograban juntar ni para adornar la olla, el joven Mac seguía como empleado de un estudio, dirigido por unos señores que no son amigos de esta espacio, el estudio recibe el encargo de la escuela de arte de Glasgow, lo consideran un encargo, menor, mal pago y que resuelven dejar en manos del joven, Mac. Este resuelve uno de los pilares de lo que sería su obra.
A partir de allí consigue varios encargos, pero su personalidad sumisa, y compleja lo lleva a realizar trabajos para clientes imaginarios, y concursos que nunca gana, cada vez mas cerca de su mejor amigo el Whisky que nunca pregunta, y no cuestiona.
Luego de mucho tiempo, ante un encargo particular de una familia, para que diseñe su casa, temeroso y dudando siempre de sus capacidades, accede con la condición de vivir un mes con los clientes, finalmente terminó diseñando todo, casa, mubles, tapizados, manijas, tiradores, lámparas y hasta la casa del perro.-
Pero los tiempos no mejoraron, a este trabajo siguió un año completo sin encargos, el matrimonio Mackintosh se mudo de Glasgow a Walberswick, una colonia de artistas, nuevamente la depresión y las dudas, con cuarenta años, nunca nadie fue tan viejo, el monstruo de la 1° Guerra golpeo la puerta de atrás y ya no se trataba de elegir sino de sobrevivir, los esposos Mac, se mudaron a Chelsea donde un grupo de artistas encargaban sus decorados, pero los proyectos no llegaban ni se realizaban, y la suerte que es grela venia fallando feo, un cáncer terminal le apretó la garganta y un de 10 de diciembre de 1928 el cuerpo del atribulado Charles dijo basta, a la muerte de Margaret en 1932, una casa de subastas, remato las pertenencias de ambos, los despojos de quienes fueron demasiado modernos para su tiempo y sentaron las bases del nuevo tiempo , el martillero bajo el brazo, se recaudaron ochenta y ocho libras.

El Amor es más Fuerte
Historia de Charles y Ray Eames


Se podría decir que, si nunca te sentaste en una silla de Charles Eames, no has vivido en este mundo, hasta ese grado llega la influencia del máximo diseñador de la historia de EE UU.
Desde el mítico estudio de 901 Washington Boulevard salieron algunos de los más grandes diseños de la historia.
Charles Eames, arquitecto, casado con Catherine Dewey - hija de un influyente ingeniero civil – en medio de la gran depresión del ´30, donde era muy difícil parar la olla, al joven Charles no le gustaba ni medio vivir de las propinas del suegro, esto lo llevó a aceptar todo tipo de trabajo, pero el manto de la desesperanza americana todo lo cubría, con ese panorama Charles tomo la decisión de decir adiós muchachos y partió a México con 75 centavos, un cuaderno, dos carbonillas y dejando atrás a su mujer e hijo a buen resguardo con el acaudalado padre de ella.
Charles Eames rodó por varias ciudades hasta caer en las entrañas mismas del México rural, allí el Chavo le enseño “lo poco que se necesita para sobrevivir”, pero la vida tenía preparado otro destino para el desgraciado arquitecto. El sol, el calor, el desierto, y las penurias de ese pueblo le demostraron que nada podía ser tan terrible, con los zapatos rotos y el animo renovado volvió a St. Luis, con un par de amigos abrió un nuevo estudio, una de las viviendas que construyeron llamó la atención de Eliel Saarinen, director entonces de Canbrook Academy of Art de Michigan, quien le ofreció una beca para el Programa de Arquitectura y Urbanismo de 1938.
Para ese entonces Ray Kaiser era estudiante de arquitectura en el mismo Instituto, en 1940 el MOMA de New York lanza el concurso de Diseño Orgánico en Mobiliario para el Hogar, Saarinen y Eames deciden participar, entre el grupo de estudiantes que colabora se encuentra la joven Ray. Ganan el primer premio con una serie de sillas en madera curvada, los vientos empezaron a cambiar. Al año siguiente la relación entre Charles y Ray ya había pasado el ámbito académico, incómodos con la relación clandestina Ray viaja a NY, Charles le pide a Catherine el divorcio y finalmente a mediados de 1941 Charles y Ray de casan. Saarinen les presenta a Richard Neutra, un austriaco expatriado quien los aloja en su edificio de departamentos de Strathomore en Westwood.
Charles consigue trabajo en un estudio y Ray dibuja portadas para Arts & Arquitectura la legendaria revista de John Etenza. En sus ratos libres trabajan en la creación de objeto y muebles en contrachapado curvado en una máquina casera que inventaron a la que llamaron ¡Kazan! Eran tiempos heroicos del matrimonio, durante el día trabajan para otros en la noche desarrollan las propias ideas.
De allí en adelante todo sería un largo camino de esfuerzo y trabajo como a Charles le gustaba decir: “el trabajo se debe tomar como una seria diversión”.
Luego vendrían los años de gloria: las butacas en fibra de vidrio multiplicadas por millones, en todos los actos del 9 de julio, la silla LWG, la DCW, la Chise, la silla Aluminium y el mítico Lounge Chair and Ottoman que lo puso para siempre en el panteón de los próceres, la Silla de Malla Metálica que todas las abuelas tiene en las galerías.
Un otoño de 1946 el MOMA presentaba un muestra de los productos del estudio Eames y como siempre ocurre en estos casos, alguien llevó hasta allí a George Nelson, director de diseño de Herman Miller Furniture, y tenemos entonces señores, ¡el dúo mas mentado!
El mundo fue y es de ellos, hasta el día de hoy los diseños de Charles Eames se producen exclusivamente en la compañía, el primer Lounge Chair se vendió en 1956 por U$D 404 hoy vale U$D 3.500.
Nadie se atrevía a cuestionar a la pareja que experimenta con igual interés en la fotografía y el cine de cortometraje realizando innumerables películas [recomendable: Powers Of Ten].-
De conceptos muy claros, cuando le preguntaron si el trabajo con madera contrachapada curva había sido un momento de inspiración, el tipo miró a su interlocutor a los ojos y acribilló: “si, fue un momento de inspiración, un momento que duró 30 años”.-
Charles y Ray nunca se separaron hasta la muerte de él en 1978 un 21 de agosto, ella pasó el resto de su vida ordenando el legado de su marido y escribiendo artículos.
Ray Kaiser Eames murió exactamente 10 años después un 21 de agosto de 1988 en Los Ángeles, el verano de la costa Oeste pesaba como plomo, un día antes de su muerte le dijo a un amigo, “mañana veré a Charles” mientras el sol se apagaba en sus ojos, a veces , solo a veces el amor es mas fuerte.