martes, octubre 03, 2006

Charles Renee Mackintosh


Aturdido y abrumado por la duda.
-Charles Renne Mackintosh-

Como a Tanguito, cuando le preguntaban a Charles Rennie Mackintosh, “en que año vivis?, el tipo respondía: en el 3000 “
Se transformó en Arquitecto realizando salones de té para la Sra: Cranston, y se perdió definitivamente para la humanidad, realizando fondo blanco de cuanto vaso de whisky tenía cerca.-
Escoces, al final de los tiempos de la reina Victoria, cuando no se reconocía la profesión de Arquitecto, los ya viejos seguidores de una anciana reina, eran los verdaderos modernos, los que vieron los primeros automóviles, el gramófono, el teléfono, y la bombita eléctrica,
El pequeño, Mac, ocupaba el segundo lugar en la mesa familiar que compartía con diez hermanos, dibujaba, le gustaba dibujar y era el que les hacia los dibujos a los compañeros de escuela, a cambio de no ir al arco, en los partidos del barrio.-
Cuando regresó de un viaje por Italia que se había ganado como premio en un concurso de dibujo, junto a su amigo, Hebert Mac Nair, conocieron a las hermanas MacDonald, y se las llevaron en combo, nunca mas se separarían los cuatro socios, pero la luz era el joven Charles, que comenzaría su carrera de arquitecto construyendo muebles, mientras el Art Nouvo sonaba en todas las discos del viejo mundo, las primeras sillas eran severas, y rectas, oscuras, evitaban el barniz para poder resaltar lo nuevo.
Sin embargo entre los cuatro, no lograban juntar ni para adornar la olla, el joven Mac seguía como empleado de un estudio, dirigido por unos señores que no son amigos de esta espacio, el estudio recibe el encargo de la escuela de arte de Glasgow, lo consideran un encargo, menor, mal pago y que resuelven dejar en manos del joven, Mac. Este resuelve uno de los pilares de lo que sería su obra.
A partir de allí consigue varios encargos, pero su personalidad sumisa, y compleja lo lleva a realizar trabajos para clientes imaginarios, y concursos que nunca gana, cada vez mas cerca de su mejor amigo el Whisky que nunca pregunta, y no cuestiona.
Luego de mucho tiempo, ante un encargo particular de una familia, para que diseñe su casa, temeroso y dudando siempre de sus capacidades, accede con la condición de vivir un mes con los clientes, finalmente terminó diseñando todo, casa, mubles, tapizados, manijas, tiradores, lámparas y hasta la casa del perro.-
Pero los tiempos no mejoraron, a este trabajo siguió un año completo sin encargos, el matrimonio Mackintosh se mudo de Glasgow a Walberswick, una colonia de artistas, nuevamente la depresión y las dudas, con cuarenta años, nunca nadie fue tan viejo, el monstruo de la 1° Guerra golpeo la puerta de atrás y ya no se trataba de elegir sino de sobrevivir, los esposos Mac, se mudaron a Chelsea donde un grupo de artistas encargaban sus decorados, pero los proyectos no llegaban ni se realizaban, y la suerte que es grela venia fallando feo, un cáncer terminal le apretó la garganta y un de 10 de diciembre de 1928 el cuerpo del atribulado Charles dijo basta, a la muerte de Margaret en 1932, una casa de subastas, remato las pertenencias de ambos, los despojos de quienes fueron demasiado modernos para su tiempo y sentaron las bases del nuevo tiempo , el martillero bajo el brazo, se recaudaron ochenta y ocho libras.

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