miércoles, mayo 10, 2006


El primero de la lista



Junto con el frío clima y la indeferencia de sus pobladores, los bosques del norte de Europa, mas precisamente Finlandia, nos entregó también uno de los mas grandes Arquitectos de la Historia: -señores de pié- Hugo Alvar Hendrik Aalto, Alvar Aalto para los amigos, además de ser siempre primero en todas las listas, incluso en la guía telefónica, el señor Aalto cuyo apellido parece haber sido concebido por un tipógrafo de avisos clasificados, se recibió de arquitecto en 1921.
Finlandés, aún cuando Finlandia era solo un deseo, un pedazo de tierra entre Suecia y Rusia que se disputaban Alemania y la propia Rusia.-
Cuando entre 1929 y 1933 construye el sanatorio antituberculoso de Paimio, junto con el proyecto del edificio, diseñó y realizó los muebles, allí nació la silla Modelo n° 41 que luego tomaría el nombre de Paimio, y que fue el resultado de la investigación del arquitecto sobre el curvado de madera multilaminado junto a Otto Coronen, director técnico de una fábrica de muebles cerca de Turku.
Debido al éxito de sus diseños, Aalto, su esposa y un empresario amigo fundaron la fábrica Artek en 1935, allí surgieron los mas conocidos de sus diseños que perduran hasta el día de hoy, taburetes, bancos, sillas, sillones, objetos, etc. Un declarado admirador de las forma orgánicas es el autor de frases como estas “El mejor comité de estandarización es la naturaleza, pero en su expresión mas pequeña, en las células que permiten tal variedad de combinación que nunca podemos hallar el estereotipo” cuando de contestar a la alienante estética de la máquina y el movimiento moderno se trataba.-
El gran arquitecto consideraba que un buen diseño no solo debía solucionar problemas funcionales si no que debía plantearse las necesidades psicológicas del usuario.-
Mujeriego y divertido como pocos, mas aún cuando el mundo entero alababa sus obras, alguna vez su mujer debió pedirle detener el auto en medio de la carretera para que alguna amiga excesivamente coqueta se bajase allí mismo, enamorado de los automóviles y de los viajes mas de una vez debió pedir giros de dinero desesperados a sus colaboradores para poder continuar algún viaje.
Pero el acierto mayor de Alvar fue su sociedad con el empresario Harry Gullichsen, en Artek. Con un local en Helsinki, la tienda exponía generalmente obras de artistas como Calder o Léger y diseños exclusivos de muebles de AA.,contaba con una pequeña biblioteca y los clientes acudían no solo a comprar sino a informarse, los muebles de Artek comenzaron a recorrer el planeta y fueron solicitados por todo el mundo, literalmente.-
La casa de los Aaltos siempre estaba abierta para los amigos, nunca faltaba buen vino para regar conversaciones que el arquitecto llevaba adelante con entusiasmo de adolescente, más aún cuando el visitante era extranjero y traía novedades.
Cuando Finlandia se alía con Alemania los Aaltos deben migrar a EEUU con una misión: recaudar fondos para la causa finlandesa, en ese tiempo el matrimonio se sustentó con conferencias y la venta de objetos que realizaba Artek.
Con el tiempo regresó a Europa, con la guerra acabada comenzó una carrera frenético para reconstruir ciudades y olvidar el horro.-
El mayo francés y la revolución estudiantil del 68’ le pegó duro como a todos los órdenes establecidos, en ese momento Aalto era probablemente el Arquitecto con vida mas famoso de todo el mundo aún así, arremetieron contra él y fue ignorado por toda una generación de arquitectos, que lo acusaba de dictador.
Aalto nació en los oscuros bosques finlandeses y llegó a vestir de gala las más lujosas mansiones de Paris, New York, y Londres, pudo tenerlo todo, hasta ser un líder político, nunca atesoró riquezas, solo le asustaba la soledad, solo temía a la muerte, en sus últimos días no leía prensa nacional para no ver su nombre insultado.
El último año de su vida visitó Venecia, la ciudad que cualquier ser en la tierra elegiría para su agonía, una tarde el corazón le falló, murió en soledad, lo enterraron junto a Aino su primera mujer, un capitel romano detiene la lluvia, Su país, el cual no existía cuando Aalto nació, imprimió sellos y billetes con su rostro, ahora los finlandeses que no tienen muchos referentes se dieron cuenta de lo grande que fue y pasean exposiciones suyas por todo el mundo.
Si algún día visitas Finlandia, al norte de la ciudad esta el cementerio que guarda sus restos, pedí el libro de registros, es el primero de la lista.-


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