
Viejo es el viento y sigue soplando - Un relato sobre la vida de Oscar Niemeyer -
El último de los mohicanos de movimiento moderno, vive¡ Cuando vio que Le Corbuiser se bajaba del Graf Zepelin, que lo llevó a Río en 1936, Oscar estuvo allí, si todos piensan que fue lo mismo que sintieron los Aztecas cuando vieron a Hernán Cortés en su caballo, se equivocan, pues el carioca no se dejó conquistar por el Cuervo, ninguno de los dos diseño que hizo Le Corbu, sedujeron a los brasileños, “ nosotros queríamos demostrar que éramos algo mas que indios bailando para los europeos” Un muñeco menos… “Una vez Gropius vio mis diseños de vivienda y dijo, que eran muy bellos pero que no se los podía producir en seria, ¡Como si a mi, me interesara semejante cosa¡ Que idiota..¡ Otro muñeco al piso… Y así podría seguir, hasta el infinito. Solo él y Fidel tienen el carnet de afiliados al partido comunista al día, “Marx, no estaba equivocado, el hombre debería ser mas solidario”. Estamos hablando de Oscar Ribeiro de Almeida Cien Años Niemeyer Soares Filho, el Óscar de los arquitectos, que firmaba los planos como Oscar Niemeyer en honor a su abuelo. Sigue fumando como un murciélago desesperado, sigue dibujando, esto es lo que mas me gusta de ON, sigue dibujando como cuando era chico, dibujaba en el aire hasta que la madre le puso un lápiz en la mano, y no paró hasta hoy, “en mi caso la arquitectura siempre empezó por el dibujo” casi nada, aprendan ingratos, que siguen maldiciendo a las maquinas cuando se “cuelgan”, digo: aprendan a dibujar¡¡ Cuando diseñó la capital mais grande du mundo, para el país mais grande du mundo, lo hizo por un salario como el de cualquiera de los constructores que estaban trabajando en la cosecha de bananas, convivían en una cabaña, ingenieros, arquitectos, amigos, hasta el mismísimo J.Kubitschek el visionario presidente brasileño que se cargo el proyecto al hombro. Brasilia es una poesía futurista, que sigue emocionando hasta las lágrimas. Como a toda figura que se precie de tal en esta parte del mundo no le puede faltar un exilio, Oscar lo tuvo y eligió Paris, proliferó su trabajo y sus contactos, diseñó la sede del partido Comunista francés, pero no pudo estar lejos de su tierra mucho tiempo y apenas pudo pego la vuelta. Oscar, diseñó muebles, si señores, no pudo evitar la tentación, en los “70 realizó sus primeros diseños, la Tendo Brasileira era responsable por la fabricación de sus muebles en aquellos años. Posteriormente, al final de la década del 80, la Móveis Teperman (MueblesTeperman) pasó a producir la colección. Diseñó sillas, sillones, mesas, sillas de abalanzo, tumbonas y marquesas. Además de la madera utilizó el cuero y la paja para el asiento y el recostadero. Siempre quiso que sus construcciones fueran livianas, que apenas de posaran en el piso, y con sus muebles fue absolutamente coherente, parecen pesadas estructuras, que legan al piso casi pidiendo permiso, su arquitectura y sus muebles son la misma cosa. A lo largo de su vida pasaron todos los campeonatos del mundo, como que cuales campeonatos?!, los únicos campeonatos del mundo que existen, los de futibol!!, pasaron las dos guerras, el hombre fue y vino a la luna, atravesó el siglo de punta a punta, completito, fue maestro y alumno, comunista en Paris, revolucionario en La Habana, y dibujante de Lucio Costa, defendió siempre la revolución cubana, en cada lugar donde le dieron la palabra, vive frente a la playa en Copacabana como no podía ser de otra manera. Aprendió a pelearse, no por los ideales, por eso pelea cualquiera, a pelear por la comida, y el lápiz, que es lo mismo que el sandwich y la coca. Polémico y frontal una de sus obras la iglesia de San Francisco, es tan radical en su estructura que de tardaron 16 años en consagrarla. La obra de Óscar comprende una hija, cinco nietos, 13 bisnietos, y cinco tataranietos. El 15 de diciembre próximo honrará la vida, apagando 100 velitas. Hace un año, se casó con una piba de 60, que era su secretaria. Cuando sos arquitecto, y cumplís cien años, solo te ofrecen construir Capitales, así llego el presidente de Angola, para proponerle realizar la suya, mucho mas grande que Brasilia, su construcción no llevaría menos de 20 años. Mientras las huestes de los modernos, con Le Corbu, Gropius, y Mies a la cabeza ya se aburrieron de esperarlo allá arriba para saldar algunas cuentas, seguirán esperando, y en el peor de los casos, el día de decida morirse, no la van a pasar nada bien, por que ON. Dará pelea hasta el último halo de vida, hasta el último habano, hasta el último trazo, hasta la victoria siempre.
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